

El auto gira antes de girar
El auto gira antes de girar: El neumático tiene una cantidad limitada de fricción para repartir entre frenar, acelerar y girar. Si le pedimos demasiado en una dirección, nos da menos en la otra. Cuando frenamos fuerte, el grip se va casi todo a la fricción longitudinal, dejando poco para girar. Lo mismo pasa al acelerar con ganas: la capacidad lateral desaparece, (línea roja en el gráfico).


Pero no todo está en manos del grip. La transferencia de peso juega a nuestro favor si la usamos bien. Al frenar, el peso va adelante, aumentando el agarre en las ruedas delanteras y ayudando a rotar el auto. Al acelerar, el peso se va atrás, estabilizando la salida. El truco está en soltar el freno en el momento justo para que el auto gire sin forzar la dirección, y luego volver al gas cuando ya estamos en la línea correcta.




La velocidad que sobra al frenar no se pierde: se usa para rotar el auto antes de la curva. Es un intercambio de energía, no una pelea contra la inercia. Al final, al volver al gas, el slip aumenta, lo que hace que se pierda capacidad de dirección, pero los diferenciales autoblocantes envían torque a las ruedas con más agarre—las externas—haciendo que el auto gire rotando hacia adentro, pero con las ruedas rectas.




AUTOR: Carlos D’Andrea